De la Filosofía Presocrática al Big Bang
Filosofía - 3 de octubre de 2014 © AFR - Curiositys122.blogspot.com
Definición de los aspectos fundamentales de las primeras teorías acerca del origen del Universo.
A lo largo de la historia de la humanidad se han barajado diversas teoría acerca de cómo surgió todo, el origen de la naturaleza, del Universo, del hombre… Este ha sido un campo por donde han concurrido diversos filósofos con teorías de distintos tipos, algunas se enfrentaban, otras respaldaban anteriores teorías pensadas por filósofos de otra generación. Se puede decir que las primeras teorías explicativas de la naturaleza, y también del universo, fueron postuladas por quienes hoy se conocen como “filósofos presocráticos”, que como el nombre indican precedieron a Sócrates y su filosofía. Los filósofos presocráticos se dedicaron a lo que se conoce como la búsqueda del arché. El arché es un término griego que se traduce como origen, fuente, principio, sustrato o causa, y que significaría inicio del universo, elemento original (o primer elemento) entre todo lo existente, o sustancia que no necesita ninguna otra para existir. En lo referente a este conjunto de filósofos anteriores a Sócrates, existen distintas variantes teorías que se pueden agrupar en varias categorías en función de a cuántos elementos atribuían el origen del universo: monistas, dualistas y pluralistas. Los monistas, como su nombre indica, otorgaban este fenómeno, el origen de todo, a un único elemento, como ya se comentó en la anterior cuestión. Para los dualistas, toda esta materia que hoy se conoce como Universo tiene su origen en dos elementos, los mayores representantes del dualismo fueron los pitagóricos, de los que se hablará más tarde. Finalmente, los pluralistas explicaban el comienzo del universo mediante una combinación de distintos elementos.
Monistas
Según Tales de Mileto, el arché es el agua, es decir, que el agua era el origen de la realidad y la tierra flotaba sobre ella flotando como un disco. A él se le atribuye la afirmación "todo es agua”, donde resume su idea. ¿De dónde procede esta idea? Algunos afirman que Tales la tomó de la mitología oriental; la mayoría, sin embargo, tienden a atribuirle un origen experimental, bien derivado de la experiencia de lo húmedo y de la importancia de la humedad en el desarrollo de la vida, o bien de la observación de la evaporación del agua, que hace que este elemento se transforme en otro. En todo caso fue el primero que planteó la cuestión de la naturaleza última del mundo, concibiendo las cosas como formas cambiantes de un primer y único elemento: el agua.
Para comprender el mundo es necesario reducir la multiplicidad cambiante (cualidad de lo que tiene muchos elementos o características), a una fija, una causa fundamental de las demás. Tales de Mileto, tras observar lo que le rodeaba llegó a la conclusión de que esa causa fundamental era el agua, pues donde no está ella o no hay humedad no hay forma alguna de vida. Esta era la idea más lógica que se le había ocurrido a Tales de Mileto, la razón que le hizo defender que la vida y todo lo que se conocía tenia su origen en el agua.
Un discípulo de Tales, Anaximandro de Mileto se caracterizó por ser el primer científico que se basó en usar la experimentación como método demostrativo. Descubrió lo que se conoce como la oblicuidad de la eclíptica, que es el ángulo que forman el plano de la eclíptica (plano medio de la órbita de la Tierra alrededor del Sol) y el plano del ecuador celeste. Además se cree que fue el introductor del reloj solar en la antigua Grecia y fundador de la cartografía. Pero por lo que es realmente reconocido es por su pensamiento sobre el origen del universo, el la que planteó una relación entre el cosmos y el origen de la vida, algo novedoso en aquella época. En esta teoría hablaba del origen de la vida y del universo, y para él el arché era una sustancia a la que Anaximandro denominó ápeiron (de a: partícula privativa; y peras:, ‘límite, perímetro’)lo que él definía como lo indeterminado o ilimitado, algo que encajaba a la perfección con la búsqueda del arché, que es el principio de determinación de toda realidad ha de ser indeterminado, y precisamente ápeiron designa de manera abstracta esta cualidad. Lo ápeiron es eterno, siempre activo y semoviente. Anaximandro concibe esta sustancia como algo material, una “divinidad” que ha dado origen a todo y todos.
Anaxímenes de Mileto fue otro de los filósofos presocráticos. Fue discípulo tanto de Tales como de Anaximandro, coincidiendo con él en que el principio de todas las cosas es infinito, y al igual que ambos nació en Mileto. Desde su punto de vista la Tierra era plana y flotaba pero, al contrario que según Tales no lo hacía sobre el agua, sino que flotaba sobre el aire. Además Anaxímenes puntualizó que los astros no se mueven bajo la Tierra sino en torno a ella. Para Anaxímenes el aire más que una sustancia natural es el principio de vida. Este filósofo sólo contempló dos opciones a la hora de afirmar que el aire era el principio de todo: Primero, fue el responsable que ocasionó la vida en todo el universo y segundo, pensó en el ser humano, dijo que este aire es el que nos da el oxigeno para nosotros poder subsistir en la tierra, convirtiéndose en nuestro soporte vital. Acerca del método que utilizo Anaximenes para sacar toda esta conclusión de este aire, fue una gran relación que hizo con Anaximandro. Primero utilizo un instrumento lógico de la interpretación de los hechos, pues el Principio de todo no debe ser una naturaleza cualquiera, sino que debe ser un soplo de vida.
De acuerdo con Anaxímenes, la concepción de la estructura del mundo seria la siguiente: "Los cuerpos celestes no pasarían por debajo de la tierra sino que se mueve a su alrededor como un gorro de fieltro que gira alrededor de nuestra cabeza.”
Heráclito de Éfeso consideró que el origen del Universo no se centraba en el pensamiento religioso o explicaciones que daban los dioses del todo, sino que consideraba que el hombre por sí mismo podría explicar todo cuanto acontecía en torno a él. Según Heráclito todo fluye, “todo cambia, nada permanece”. “No podemos bañarnos dos veces en el mismo río”, dice en uno de los fragmentos suyos que se conservan en la actualidad. Generalmente se incluye a Heráclito entre los primeros filósofos físicos, que pensaban que el mundo procedía de un principio natural, al igual que a los tres anteriores (el agua para Tales, el aire para Anaxímenes y el Ápeiron para Anaximandro), y esto se debe a que para Heráclito este principio es el fuego, lo cual utiliza como una metáfora, igual que hicieron Tales y Anaxímenes. El principio del fuego se refiere al movimiento y constante cambio en el que se encuentra el mundo, y esta permanente movilidad se fundamenta en una estructura de contrarios. Para Heráclito la contradicción está en el origen de todas las cosas, ya sea la vida o el universo.
Otro filósofo modista notable es Parménides, quien da como punto de partida de su filosofía, el ser, que se explicaría como la existencia de la totalidad de lo real, y da un nuevo marco a los filósofos posteriores para plasmar su pensamiento, frente a esta nueva concepción de la realidad, fundamentada en la mismísima existencia. En contraposición a Heráclito, Parménides interpreta el logos de una forma peculiar llegando a la conclusión de que lo que es, es y lo que no es, no es. Parménides dice que el ser no pudo ser engendrado ya que entonces tendría origen en el no-ser y como del no ser no puede ser nada, esto es imposible, algo que a simple vista puede parecer una contradicción es, finalmente, bastante lógico. Parménides describe la existencia de dos Vías de conocimiento, la de la Opinión y la de la Verdad. La de la opinión se basa en los sentidos y no aporta conocimiento real, en cambio la de la verdad se basa en la razón y sí aporta saber. Como se puede ver, Parménides cree en una correspondencia entre razón y realidad. En su opinión todo aquello que existe es inengendrado, indestructible, inmutable, finito, compacto, homogéneo, indivisible y esférico. También apunta que si vemos una realidad variable es producto de un engaño de nuestros sentidos.
Dualistas
El pitagorismo era el movimiento filosófico, científico y religioso fundado en el siglo V a. C. por Pitágoras de Samos y sus seguidores, los pitagóricos. Estos formaban la Escuela pitagórica, que era una secta griega de astrónomos, músicos, matemáticos y filósofos, que creían que todas las cosas son, en esencia, números. En el pensamiento pitagórico predominaban las matemáticas, y al mismo tiempo era profundamente místico. No hay forma de saber cuál era su posicionamiento respecto al arché (la sustancia primordial)ya que no tenían una posición concreta ni destacada, pero su doctrina decía que mediante la noción de 'límite' lo 'ilimitado' cobra forma, algo a primera vista un tanto complicado. Establecieron unos entes, los números y las figuras geométricas, bases matemáticas, que no son corporales, pero tienen realidad y ofrecen resistencia al pensamiento: esto hace pensar que no es posible identificar el ser con el ser corporal, terminando su línea de pensamiento en que los números y las figuras son la esencia de las cosas. Las dos doctrinas matemáticas, Aritmética y geometría están unidas, y se habla de números planos, cuadrados, cúbicos, oblongos. Algunos números adquieren un significado místico, relacionados con cualidades (par, impar; múltiple, único), cuyo simbolismo es difícil de precisar, pero en lo que destaca una base dualista. De esta forma, la teoría pitagórica encasilla todo lo existente y coloca cada término junto a su antónimo, esto tiene su origen en la creencia pitagórica de lo par-impar,dando lugar a un sistema dual.
Pluralistas
Empédocles de Agrigento fue un filósofo pluralista y político democrático de la antigua Grecia. Cuando perdió las elecciones fue desterrado y se dedicó al saber, y tras eso postuló la teoría de las cuatro raíces, a las que Aristóteles más tarde llamó elementos, juntando el agua de Tales de Mileto, el fuego de Heráclito, el aire de Anaxímenes y la tierra de Jenófanes, las cuales se mezclan en los distintos entes sobre la Tierra. Estas raíces están sometidas a dos fuerzas, que pretenden explicar el movimiento (generación y corrupción) en el mundo: el Amor, que las une, y el Odio, que las separa. Estamos, por tanto, en la actualidad, en un equilibrio. Esta teoría explica el cambio y a la vez la permanencia de los seres del mundo. El hombre es también un compuesto de los cuatro elementos, agua, aire, tierra y fuego, además del amor y el odio. Esta teoría sobre los cuatro, elementos o principios de la naturaleza se mantuvo en la filosofía antigua y medieval durante muchos siglos. Empédocles explicaba la unión y separación de los elementos por la acción de dos fuerzas opuestas: la de atracción y la de repulsión (la amistad y la enemistad). El predominio de una fuerza u otra explica los diferentes estadios en el desarrollo del universo. Tuvo gran significación histórica la ideología de Empédocles acerca de la evolución, sujeta a ley, de los seres vivos como resultado de la selección natural de las combinaciones más viables.
Un pluralista destacado fue Anaxágoras, quien entendía que la realidad está formada por unas pequeñas semillas llamadas homeomerías y que éstas, al juntarse, hacían nacer las cosas y la disgregación de las mismas causaban la muerte. Para Anaxágoras, el proceso de movimiento de las semillas estaba armonizado por el Nous, la inteligencia ordenadora extendida por el universo, totalmente autónoma e infinita, separada del resto de cosas incluidas las semillas. Ella es la razón de todo lo que existe y de su forma de existir. Entre sus alumnos destacaban el estadista y político griego Pericles, el dramaturgo griego Eurípides, y se cree que también Sócrates. Las conclusiones de Anaxágoras eran una combinación de ideas finalistas (el Nous ponía todo en movimiento para que los átomos se juntaran) y mecanicistas (las combinaciones de los átomos y su producto no depende del Nous).
Dentro de la filosofía presocrática pluralista destaca la Escuela Atomista, fundada por Leucipo, cuya obra está tan mezclada con la de su discípulo y continuador Demócrito, que resulta difícil deducir cuál es la aportación de cada uno. Normalmente se estudian sus ideas como si fuesen expresión de un solo pensador. La concepción del mundo de los atomistas es profundamente materialista. No admiten ningún principio espiritual, todo es materia, incluso el alma humana. Los principios últimos de todas las cosas son los átomos (los indivisibles), que se distinguen de las homeomerías en que no son sustancias con cualidades distintas, sino homogéneas; lo que les diferencia es una serie de aspectos cuantitativos, como el tamaño, el peso, etcétera. Los átomos según Demócrito y Leucipo son impenetrables, pesados, eternos, indestructibles, ocupan un lugar del espacio en el seno de una suerte nada relativa, que según ellos es el vacío. Son infinitos en número, todos son de la misma naturaleza, pero con una enorme variedad de formas que los hacen aptos para enlazarse y complementarse unos a otros formando las múltiples figuras aparentes de lo real. Los aspectos cualitativos de realidades, tales como el sabor, el color o el calor, constituyen algo que para los filósofos atomistas, pertenece no tanto al objeto físico sino al sujeto que los percibe, principalmente el ser humano. Para explicar el movimiento de los átomos, Leucipo y Demócrito no recurrieron a principios espirituales exteriores a la materia, como fue el caso de Anaxágoras y su Nous, sino que postularon lo siguiente: “los átomos se mueven porque son pesados y están en el vacío, es decir, su movimiento es una caída, y en esta caída a distintas velocidades se produce la unión de unos con otros, formándose así la totalidad de lo existente.”
Aspectos principales del “Big Bang” y planteamiento hipotético de una posible teoría sobre el origen del universo.
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| Historia del Universo |
El Big Bang, traducido literalmente como “El Gran Estallido”, es aquel momento en el que de la “nada” emerge toda la materia, es decir, el Universo. La materia, hasta ese momento, es un punto de densidad infinita, que en un momento dado "explota" generando la expansión de la materia en todas las direcciones y creando lo que conocemos como nuestro Universo.
Inmediatamente después del momento de la "explosión", cada partícula de materia comenzó a alejarse muy rápidamente una de otra, de la misma manera que al inflar un globo éste va ocupando más espacio expandiendo su superficie. Los físicos teóricos han logrado reconstruir esta cronología de los hechos a partir de una centésima de segundo después del Big Bang. La materia lanzada en todas las direcciones por la explosión primordial está constituida exclusivamente por partículas elementales: Electrones, Positrones, Mesones, Bariones, Neutrinos, Fotones y un largo etcétera hasta más de 89 partículas conocidas hoy en día.
En 1948 el físico ruso nacionalizado estadounidense George Gamow modificó la teoría de Lemaître del núcleo primordial (Periodo en el cual se formaron diversos elementos ligeros durante los primeros minutos de la explosión). Gamow planteó que el Universo se creó en una explosión gigantesca y que los diversos elementos que hoy se observan se produjeron en los primeros minutos después de la Gran Explosión o Big Bang, cuando la temperatura extremadamente alta y la densidad del Universo fusionaron partículas subatómicas en los elementos químicos.
Cálculos más recientes indican que el hidrógeno y el helio habrían sido los productos primarios del Big Bang, y los elementos más pesados se produjeron más tarde, dentro de las estrellas. Sin embargo, la teoría de Gamow proporciona una base para la comprensión de los primeros estadios del Universo y su posterior evolución. A causa de su elevadísima densidad, la materia existente en los primeros momentos del Universo se expandió con rapidez. Al expandirse, el helio y el hidrógeno se enfriaron y se condensaron en estrellas y en galaxias. Esto explica la expansión del Universo y la base física de la ley de Hubble.
Según se expandía el Universo, la radiación residual del Big Bang continuó enfriándose, hasta llegar a una temperatura de unos 3 K (-270 °C). Estos rastros de radiación de fondo de microondas fueron detectados por los radioastrónomos en 1965, proporcionando así lo que la mayoría de los astrónomos consideran la confirmación de la teoría del Big Bang.
Uno de los grandes problemas científicos sin resolver en el modelo del Universo en expansión es si el Universo es abierto o cerrado (esto es, si se expandirá indefinidamente o se volverá a contraer).
Un intento de resolver este problema es determinar si la densidad media de la materia en el Universo es mayor que el valor crítico en el modelo de Friedmann. La masa de una galaxia se puede medir observando el movimiento de sus estrellas; multiplicando la masa de cada galaxia por el número de galaxias se ve que la densidad es sólo del 5 al 10% del valor crítico. La masa de un cúmulo de galaxias se puede determinar de forma análoga, midiendo el movimiento de las galaxias que contiene. Al multiplicar esta masa por el número de cúmulos de galaxias se obtiene una densidad mucho mayor, que se aproxima al límite crítico que indicaría que el Universo está cerrado.
La diferencia entre estos dos métodos sugiere la presencia de materia invisible, la llamada materia oscura, dentro de cada cúmulo pero fuera de las galaxias visibles. Hasta que se comprenda el fenómeno de la masa oculta, este método de determinar el destino del Universo será poco convincente.
Muchos de los trabajos habituales en cosmología teórica se centran en desarrollar una mejor comprensión de los procesos que deben haber dado lugar al Big Bang. La teoría inflacionaria, formulada en la década de 1980, resuelve dificultades importantes en el planteamiento original de Gamow al incorporar avances recientes en la física de las partículas elementales. Estas teorías también han conducido a especulaciones tan osadas como la posibilidad de una infinidad de universos producidos de acuerdo con el modelo inflacionario.
Sin embargo, la mayoría de los cosmólogos se preocupa más de localizar el paradero de la materia oscura, mientras que una minoría, encabezada por el sueco Hannes Alfvén, premio Nobel de Física, mantienen la idea de que no sólo la gravedad sino también los fenómenos del plasma, tienen la clave para comprender la estructura y la evolución del Universo.
CHOQUE DEL “ZAD-MA” (Planteamiento hipotético)
Nuestra teoría se basa en un fundamento dualista mediante el cual dos cuerpos formados por dos tipos de compuestos químicos diferentes colisionaron debido a que estos cuerpos experimentaron un gran crecimiento, hasta el punto de que estas masas se vieron atraídas por su gran tamaño, debido a la ley de gravitación universal. Esta atracción hace que estos cuerpos acaben fundiéndose dando lugar a uno aún mayor pero la radiación del interior no era suficiente para mantener el cuerpo en su forma esférica por lo que éste precipitó hacia su interior, creando una explosión, generándose así el universo, tal y como hoy lo conocemos a partir de dos elementos. La energía liberada tras esa explosión es la causante de la expansión del universo, proceso que aún hoy en día continúa.
Antes de la creación del Universo no existía prácticamente nada. No había espacio ni tiempo, por lo que no podía existir vida. Todo esto cambió cuando surgió el Zad-Ma, dos cuerpos (el Zad y el Ma), lo único que siempre ha existido. Estos dos cuerpos orbitaban en forma de “8”. Ma, de menor masa, orbitaba a mayor velocidad debido a que Zad le atraía con más fuerza dado que su masa era mayor y la masa es directamente proporcional al valor de la gravedad. Llegado el momento, coincidieron demasiado cerca el uno del otro, haciendo a Ma (de menor masa) fusionarse con Zad (de mayor masa). Esto provocó que se formara un nuevo cuerpo, denominado Zad-Ma (una masa), que a su vez dio origen a dos nuevos conceptos: “Tiempo” y “Espacio”. Este nuevo cuerpo era demasiado inestable, por lo que pocos milisegundos después de la fusión se produjo una explosión. Tras esta explosión resultaron los 90 elementos de origen no artificial (debido a la reiterada combinación entre elementos ya existentes y los formados en esa explosión), que se conocen hoy en día y los cuerpos celestes existentes actualmente. El Universo. Todavía hoy, millones de años después el universo sigue expandiéndose, proceso que comenzó como resultado de la inmensa cantidad de energía liberada tras la explosión del ZADMA.
Filosofía - 3 de octubre de 2014 © AFR - Curiositys122.blogspot.com
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¿Cuál relación podría establecerse entre la teoría del big – bang y una teoría presocrática?
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